Cap 15. A la misma hora, en el mismo lugar

1235136107325_f(PENÚLTIMO CAPÍTULO)

Hay tres tipos de personas que tienen suerte. El primer tipo, tiene una suerte de la cual no es consciente, por lo tanto, ni siquiera la nota; Al segundo tipo le viene la suerte de forma improvisada, y está acostumbrado a ella y por tanto, no la valora y es como si no la tuviera; por último estaría el tercer tipo, que se tiene que trabajar la suerte siendo consciente de ello y esta cobraría valor. Aunque la conjunción de estas tres suertes siempre da un espectacular proceso de cambios repentinos y no tan repentinos, está claro que quien algo quiere algo le cuesta, y la satisfacción de un logro, se entiende más cuando este se ha conseguido por el esfuerzo, sea cual fuere este. Me alegra contaros que he aprobado el examen de acceso y que ahora se me abre un abanico lleno de posibilidades, entre ellas la universidad, que su acceso se había convertido en una yincana digna de una película de Indiana Jones. También otras personas han conseguido hacer realidad tener nuevas posibilidades y nuevas marcas de salida y objetivos. 

Pude disfrutar de una gran fiesta de fin de curso, en el mismo lugar y a la misma hora que hace mucho tiempo. No con las mismas personas ni con los mismos profesores, pero si con el mismo encanto. Todavía no sabía que había aprobado, pero algo me decía que si, la misma intuición que hace dos meses me vino de repente, y por fin de todos los fines habidos y por haber, me quitaría la espinita clavada en el tema estudiantil. Claro que, todavía quedan espinas por quitar, y muchas cosas por pasar, porque ahora, pueden pasar. 

Otros no han tenido tanta suerte como un servidor, pero cada cual tiene su destino y su camino, que aunque este no sea un camino de rosas, puede ser una rosa a la cual nosotros podemos quitarle las espinas. Si, como ya dije una vez, tenemos el poder, y ya es hora de volver a vivir muchas aventuras, seguir resolviendo incógnitas y especular menos sobre el futuro, pues muchos de nosotros nos hemos adelantado y ya estamos en el, al menos en el futuro del que hablábamos hace meses. 

Es curioso ver, como en el mismo lugar donde comienzas, vuelves al comenzar, ¿será este sitio un punto de partida? ¿Que ha sido todo este tiempo escrito aquí? ¿Ha sido un descanso? Cuando salí del examen, le dije a una amiga: “Bien, ya está hecho, ahora sí que puedo ponerle final a la dulce ciudad” y me contesto: “Claro, recuerda que la dulce ciudad te ha traído hasta aquí”. En efecto, tal como uno va a un sitio se va, eso es ley de vida (diría mi madre) y es hora de preparar la marcha, que ya os contaré, por última vez.

2 comentarios para “Cap 15. A la misma hora, en el mismo lugar”

  1. kelpiedama Dijo:

    No quiero que la Dulce Ciudad termine…………Pero a todo tiene un final, que se le va a hacer; jooooo.

    Muchas veces, el destino es tan astuto que nos pone en el mismo lugar para vivir diferentes situaciones, y eso lo hace para que nos demos cuenta de cosas en las que nunca nos hemos parado a pensar…..

    Igual ese sitio y esa situación significaban algo para tu nueva vida, para ese nuevo inicio…..

    Piensalo, porque nunca se sabe!

    Un besote cielo!!!!!!!

  2. Aisss, me va a dar penita cuando dejes de escribir!! Más te vale tener preparado ya el nuevo proyacto bloguero manjete!

    Te quiero un montón y estoy tremendamente orgullosa de todo lo que has conseguido en tan poco tiempo! A por el siguiente toro TORERO!

    Muacksss.

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