Estábamos dos amigas y yo contemplando el cielo, cuando vimos una imagen bastante acertada para los momentos que acontecen. Era luna menguante, y al lado, estaba el planeta Venus brillante como nunca. Me pude dar cuenta, de que pareció una señal perfecta para lo que va a venir en el mes de Febrero: San Valentín.
Puedo decir que Enero ha sido un mes de limpieza romántica. Muchas parejas han roto, y otras tantas han vuelto. Algunos han tomado decisiones trascendentales en su vida por acontecimientos no precisamente agradables. Todo ello relacionado con la señal de antes. Un preludio de lo romántico, un preludio de lo que será, este año.
Para mí, cuando vuelvo a pensar en esa señal, veo al planeta Venus enfrente de la luna, una luna que al menguar, amplía más todavía si cabe, el significado. Venus, como buen regente del amor estaba luchando contra ella, intentando abrazarla de algún modo para poder volverla a ver llena. Es la representación de lo que sentimos en algunas circunstancias. El cómo somos esa luna, y él como la persona que nos atrae y nos inquieta, se convierte en Venus.
Por lo visto, la lucha está servida. Muchos la llaman normalmente la lucha entre el deseo y la razón; el lado izquierdo y derecho del cerebro. Muchos nombres e historias épicas y modernas que nos acompañan me vienen a la mente.
El mundo está nervioso. Lo sé, por una sencilla razón. El capítulo más visitado del blog es el Cap.15 Cuando Eros pone la alarma, de la 1ª Temporada. Trata de los días previos antes de San Valentín (del año pasado) y este es su equivalente. En definitiva, os seguiré contando historias desde los cielos y espero pronto, poder contaros una propia.
Seguiré contra Venus, porque mi lucha al menos, todavía no ha terminado.